semana santa
* Si vienes a visitar Valladolid y no ves la Semana Santa te estas perdiendo uno de los momentos culturales mas importante.
La Semana Santa de Valladolid es uno de los principales
acontecimientos culturales, religiosos y de atracción turística de la ciudad.
Sus tallas se encuentran entre las de mayor valor artístico del mundo en estructura policromada, gracias sobre todo a imagineros como Juan de Juni y Gregorio Fernandez, del periodo en que la
ciudad fue Corte del Imperio Español. Actualmente en Valladolid se encuentra la
sede del Museo Nacional de Escultura, que cede un
total de 104 imágenes (distribuidas en los correspondientes pasos) como un
hecho museístico singular en España.
Todo
ello convierte sus procesiones en auténticas exposiciones de imaginería
religiosa en la calle, poniendo de relieve el fuerte vínculo entre religión y
arte. Esto, unido a la devoción, sobriedad, silencio y respeto de los cofrades
y el público, y a las características singulares de otros actos como la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor y el Sermón de las Siete Palabras de la Plaza Mayor, que recuerda a los autos de la fe del siglo XVI,
han motivado que esta celebración haya sido declarada de Interés turístico Internacional en 1981.
La
Semana Santa de Valladolid ha sido calificada, por todo ello, como la que
representa con mayor fidelidad, rigor y detalle la Pasión. El Grupo de Teatro Corsario desarrolló
en los años ochenta un espectáculo teatral llamado Pasión que recrea la Pasión escenificando los
grandes pasos de la Semana Santa vallisoletana y que ha sido repuesto recientemente
con gran éxito.
Las primeras procesiones en las calles
vallisoletanas se celebraron en el siglo XV, si bien
anteriormente las hubo en el interior de los conventos, donde nacieron las cinco cofradías históricas: Vera Cruz, Angustias, Piedad, Sagrada Pasión y Jesús Nazareno, así como la
Venerable
Orden Tercera. En los siglos XVI y XVII llegó el mayor esplendor
escultórico, iniciado con las obras de Juan de Juni y de Gregorio Fernández. Con el XVIII se entró en
una etapa de decadencia, atemperada por la celebración de algunos actos de las
cofradías penitenciales y, desde 1810, de la Procesión General de la Pasión,
antecedente de la actual Procesión General de la Sagrada
Pasión del Redentor, aunque de forma irregular.
En
1920, a instancias del Arzobispo de Valladolid, Remigio Gandásegui, quien contó con la
colaboración del arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y del entonces director del Museo
Provincial de Bellas Artes (hoy Museo Nacional Colegio de San Gregorio) Francisco de Cossío, se recuperan los
desfiles procesionales con la presencia de las cofradías penitenciales y de las
imágenes que se habían ido conservando en el Museo. En las procesiones
colaboran también asociaciones religiosas seglares, que pronto darán paso a la
creación de numerosas nuevas cofradías, todas las cuales se irán incorporando a
la renovada Procesión General del Viernes Santo,
que adquiere la estructura que se ha mantenido hasta hoy. Ya desde finales del
siglo XX las cofradías han impulsado la recuperación o renovación de su
patrimonio imaginero y nuevas salidas procesionales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario